El Torneo del Joropo se consolida como un poderoso motor turístico y económico del Meta
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El 58.º Torneo Internacional del Joropo cerró con cifras que muestran que la cultura también puede convertirse en un motor de turismo y actividad económica para el Meta: durante el periodo del evento se estimó el ingreso de 162.009 turistas nacionales e internacionales al departamento y un gasto turístico de $372.267 millones, mientras cerca de 69.000 desplazamientos de turismo interno estuvieron asociados a la celebración.
Pero el dato que mejor dimensiona la capacidad del Joropo para atraer visitantes es otro: el 58,2 % de los turistas encuestados manifestó que el Torneo fue la motivación exclusiva de su viaje al Meta. La medición, realizada por SITUR Meta a partir de 2.337 encuestas, confirma que el evento tiene capacidad propia para generar demanda turística y atraer visitantes al territorio.

El balance hace parte de la evaluación turística, económica y cultural de la temporada y muestra una dimensión que va más allá de los escenarios de música y danza: el Joropo generó actividad en alojamiento, alimentación, transporte, comercio, entretenimiento y otros bienes y servicios consumidos por los visitantes.
Del gasto turístico estimado de $372.267 millones, cerca de $345 mil millones corresponden a turistas nacionales y extranjeros, mientras aproximadamente $27 mil millones corresponden al turismo interno movilizado dentro del departamento.

El Joropo también generó oportunidades para quienes viven de la cultura y el emprendimiento.
La apuesta de la gobernadora del Meta, Rafaela Cortés, por proyectar el Torneo como una plataforma de cultura, turismo y oportunidades tuvo un efecto directo sobre distintos actores vinculados a la programación. Resultado de ello: 2.200 apoyos directos relacionados con la contratación de servicios artísticos y el Plan de Estímulos, además de 174 personas vinculadas a los stands de la Feria de Emprendimientos y Cocinas Tradicionales, 100 vendedores ambulantes y 225 personas vinculadas a servicios logísticos.
La circulación comercial también quedó registrada en los escenarios del evento; entre el 14 y el 16 de agosto, el circuito cultural registró cerca de 38.000 ingresos al Parque Banderas, la Calle del Joropo y los espacios contiguos al Coliseo Álvaro Mesa Amaya.

Las dos principales ferias reportaron ventas por $218.052.785: $179.438.000 correspondientes a la Feria de Cocinas Tradicionales y $38.614.785 a la Feria de Emprendimientos. A estos registros se suman $125.102.000 en comercialización sectorial de bebidas y $56.441.000 reportados por 141 vendedores informales encuestados durante el Joropódromo.
30.000 espectadores hicieron del Joropódromo un gigante de la economía popular.
El 25.º Joropódromo volvió a convertirse en uno de los principales puntos de convocatoria del Torneo, con 227 grupos participantes, 16 categorías, un recorrido de 1,7 kilómetros, más de 4.000 participantes y cerca de 30.000 espectadores, con un cálculo de consumo potencial cercano a $1.500 millones asociado a los 30.000 espectadores. Además, fueron identificados 176 vendedores informales, de los cuales 141 fueron encuestados y reportaron ventas acumuladas por $56.441.000.
El escenario también destinó recursos directamente al talento cultural. El Concurso de Música y Danza Miguel Ángel Martín recibió 137 propuestas en 17 modalidades y entregó $379.112.000 en premiaciones, mientras que el Joropódromo destinó $504.000.000 en premios. En conjunto, estos dos componentes representaron $883.112.000.

Un Torneo que llegó a públicos de todas las edades.
El impacto de la programación también se reflejó en la diversidad de públicos y escenarios. El XX Joropo Académico reunió 500 asistentes; la Agenda Académica desarrollada en UNIMETA registró 1.000 asistentes; el II Torneo Departamental Infantil de Joropo, 1.500 asistentes y 287 niños y niñas participantes; el concierto homenaje a Jhon Onofre, 6.300 asistentes; 3.263 niños y niñas atendidos en la carpa de Joroperitos; 1.000 espectadores y 500 nadadores en el Torneo del Llano de Natación y el concierto del Joropódromo, más de 6.000 asistentes.
La temporada también tuvo un efecto visible sobre la movilidad: durante el periodo analizado se reportó el ingreso de 75.746 vehículos por los diferentes corredores viales de la capital del Meta, un indicador de la intensidad de los desplazamientos asociados al evento.

Por su parte, la ocupación hotelera departamental estimada fue de 51,4 % y la permanencia promedio alcanzó 4,7 días para turistas nacionales e internacionales y 3,1 días para turistas del Meta. El balance señala que el 46,7 % de los turistas nacionales e internacionales se alojó en viviendas de familiares o amigos, mientras el 43,4 % utilizó hoteles y apartahoteles.
Joropo con Corazón: cultura que también respondió ante la emergencia.
La edición 2026 tuvo además un componente que trascendió las cifras económicas. Bajo el liderazgo de la gobernadora Rafaela Cortés, la estrategia Joropo con Corazón convirtió la capacidad de convocatoria del Torneo en una plataforma de solidaridad con las familias afectadas por el terremoto registrado en Colombia.
Ciudadanos, medios de comunicación, artistas, empresarios, turistas y gestores culturales participaron en la recolección de ayudas humanitarias, transformando los escenarios de la celebración en espacios de encuentro y solidaridad.

Así, el Torneo no solo atrajo visitantes y generó actividad económica: también mostró la capacidad de la cultura para convocar, unir y responder ante una emergencia nacional.
El reto: que el Joropo atraiga visitantes más allá de cuatro días.
El balance integrado identifica al Torneo Internacional del Joropo como un ecosistema temporal de actividad turística, cultural y económica, con cinco dimensiones principales: atracción turística, gasto, comercialización y economía popular, circulación de recursos hacia la cultura y posicionamiento territorial.

Para la Gobernación del Meta los resultados dejan una conclusión clara: el Joropo no solo identifica al Meta; también atrae visitantes, genera gasto, abre oportunidades para artistas y emprendedores, fortalece la economía popular y proyecta la identidad llanera ante Colombia y el mundo.






















