Las carretillas frutícolas de lejanías fueron declaradas Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación
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- 17 mar
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Una tradición campesina que por generaciones ha acompañado la vida agrícola del Ariari hoy recibe un reconocimiento histórico. Las carretillas frutícolas del municipio de Lejanías fueron declaradas oficialmente Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación, un reconocimiento que exalta los saberes campesinos, la producción agrícola y el trabajo artesanal que identifica a esta tierra del sur del Meta.
La declaratoria fue formalizada mediante la Resolución 0057 de 2026 del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, que incorporó esta manifestación a la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación, destacando los conocimientos agrícolas, artesanales y comunitarios que han sido transmitidos entre familias campesinas durante décadas.

En la llamada “capital de la abundancia” del Meta, las carretillas frutícolas no solo son una herramienta de trabajo: representan la relación profunda entre la comunidad y la tierra. A través de ellas se transportan frutas, cosechas y productos del campo, pero también se preservan prácticas tradicionales que forman parte de la identidad cultural del territorio.
El camino hacia este reconocimiento comenzó en 2019 con la formulación del Plan Especial de Salvaguardia (PES) de la cultura artesanal y agrícola del Ariari, proceso que contó con el acompañamiento del Instituto Departamental de Cultura del Meta.

Posteriormente, la manifestación continuó su proceso ante el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural, que el 3 de septiembre de 2024 aprobó por unanimidad la iniciativa, permitiendo su inclusión oficial dentro del patrimonio cultural del país.
Con el paso del tiempo, esta práctica agrícola también dio origen a expresiones festivas que hoy hacen parte del orgullo de la comunidad. Una de ellas es el tradicional Desfile de Carretilleros Frutícolas, donde las carretillas utilizadas en el trabajo diario se transforman en verdaderos escenarios decorados con frutas, productos del campo y elementos que representan la riqueza cultural del territorio.
“Ser carretillero no solo implica tener habilidades artesanales, sino también ser productor agrícola y conocer los ciclos de la tierra, los cultivos y el trabajo del campo”, expresó Juan Carlos Sánchez, portador de esta tradición en Lejanías.

La transmisión de estos saberes comienza desde la niñez con los llamados “carretilleritos”, niños que acompañan a sus familias en las labores agrícolas y en la construcción de las carretillas, aprendiendo desde pequeños los conocimientos del campo y la producción frutícola.
Para el director del Instituto Departamental de Cultura del Meta, Luis Fernando Álvarez, este reconocimiento representa un paso clave para proteger y fortalecer esta tradición campesina.
“Este reconocimiento exalta los saberes agrícolas, la tradición familiar y el trabajo de generaciones que han mantenido viva esta manifestación cultural. Seguiremos acompañando los procesos de salvaguardia para que estos conocimientos continúen transmitiéndose a las nuevas generaciones”, señaló.

La entrega oficial del instrumento jurídico que formaliza esta declaratoria se realizó el 11 de marzo de 2026, en un acto que reunió a portadores de la tradición, autoridades culturales y representantes de la comunidad campesina.
Con este reconocimiento nacional, las carretillas frutícolas de Lejanías no solo consolidan su valor cultural, sino que abren nuevas oportunidades para fortalecer la organización comunitaria, impulsar proyectos culturales y garantizar que estos saberes campesinos sigan rodando por los caminos del Ariari.






















