Después de casi 20 años de espera, la ruta Catama – Caños Negros transforma la movilidad de cientos de familias
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La nueva ruta de transporte público mejora el acceso a educación, salud y empleo para los habitantes del corregimiento siete, quienes antes debían asumir altos costos y largos recorridos para llegar a Villavicencio.
Lo que durante casi dos décadas fue una petición constante de la comunidad, hoy es una realidad. La ruta de transporte público Catama – Caños Negros ya presta servicio de manera permanente, beneficiando a cientos de habitantes del corregimiento siete de Villavicencio, quienes anteriormente debían llegar hasta La Reliquia y, desde allí, pagar otro transporte para continuar su recorrido hacia sus viviendas.
El concejal de Villavicencio, Lucas González, explicó que el proceso comenzó tras atender el llamado de la edil Sor Ángela Llovera y de la comunidad, quienes expusieron las dificultades que enfrentaban diariamente por la falta de transporte público.
"Era una lucha que habían tenido durante casi 20 años. Nosotros llevamos a la Secretaría de Movilidad y a la administración municipal hasta el territorio para que escucharan directamente a la comunidad y conocieran las razones por las cuales era necesaria esta ruta", afirmó el cabildante.
Según González, la gestión tomó más de seis meses e involucró mesas de trabajo con la Secretaría de Movilidad, la administración municipal y las empresas de transporte, con el propósito de realizar los estudios técnicos que permitieran habilitar el recorrido.
"La administración atendió el llamado, hizo los estudios y nosotros acompañamos todo el proceso, insistiendo en la importancia de esta ruta para las comunidades rurales", señaló.
Menos gastos y mayor seguridad
Antes de la implementación del servicio, los habitantes debían combinar varios medios de transporte para llegar a sus hogares, incrementando considerablemente el costo de los desplazamientos.
"Muchas personas tenían que tomar un bus hasta La Reliquia y luego pagar otro carro, una moto o un mototaxi para llegar a sus casas. Además del alto costo, esto también representaba problemas de seguridad", indicó González.
La nueva ruta ha permitido reducir los tiempos de desplazamiento y facilitar el acceso de estudiantes, trabajadores y adultos mayores a sus destinos.
"Hoy pueden movilizarse constantemente hacia Villavicencio. Ha mejorado la seguridad y también la oportunidad para que niños, jóvenes y universitarios lleguen a sus instituciones educativas", agregó.
De gastar $20.000 a contar con una ruta directa
Para los habitantes del sector, el cambio ha significado un alivio económico y una mejor calidad de vida.
Una residente recordó que anteriormente el recorrido era complejo porque el único transporte disponible no llegaba hasta su comunidad.
"El recorrido antes era muy tedioso. Teníamos una ruta de un campero que solo llegaba hasta San Francisco Díaz y muchas veces cuando llegábamos ya no había cupo porque solo llevaba 13 personas", relató.
Los costos también representaban una carga para las familias.
"Una sola persona se gastaba alrededor de $20.000 para subir al centro de Villavicencio. Era bastante dinero", explicó.
La situación afectaba especialmente a trabajadores, estudiantes y personas de la tercera edad.
"Los adultos mayores no podían programar citas médicas temprano porque no alcanzaban a llegar. Los niños tampoco llegaban a tiempo a estudiar y muchos trabajadores tenían dificultades para cumplir sus horarios", aseguró.
Hoy, la percepción es completamente diferente.
"Esta ruta significa una calidad de vida muchísimo mejor. Podemos llegar oportunamente a nuestras citas médicas y trabajos. Además, el conductor nos informa por un grupo dónde viene el bus para salir con tiempo. Es un excelente servicio", expresó.
Una gestión construida con la comunidad
La edil del corregimiento siete, Sor Ángela Llovera, destacó el trabajo conjunto entre la comunidad, la Secretaría de Movilidad y el concejal Lucas González para hacer realidad la iniciativa.
"Gracias a Dios, al concejal Lucas, a la comunidad que apoyó con sus firmas y a la Secretaría de Movilidad por la paciencia, hoy contamos con este servicio. Mi comunidad se ha beneficiado muchísimo", manifestó.
Llovera resaltó que los principales beneficiados son los adultos mayores, personas con discapacidad y madres de familia.
"Ahora el recorrido llega hasta el hospital y pagar $8.000 resulta mucho más asequible para nosotros. Estamos muy agradecidos", afirmó.
El reto ahora es mantener la ruta
Tras superar un plan piloto de varios meses, la ruta continúa operando de manera permanente. Sin embargo, el concejal hizo un llamado a la ciudadanía para seguir utilizándola y garantizar su sostenibilidad.
"La idea es que la ruta permanezca en el tiempo y eso depende de que la comunidad continúe haciendo uso del servicio. También es importante mejorar la infraestructura vial de los corregimientos para facilitar el tránsito de los buses y reducir el riesgo de accidentes", concluyó.
Aunque los habitantes celebran la llegada del transporte público, aún esperan nuevas inversiones en la malla vial.
"Estamos muy felices con la ruta. Lo que ahora necesitamos es que nos ayuden a reparar los huecos de la vía para que el servicio siga mejorando", expresó otro habitante del sector.






















