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Avelino Moreno rescata los instrumentos tradicionales del joropo


Con suma concentración Avelino Moreno toma en sus manos el fruto del árbol Crescentia cujete conocido como totumo, con el cual inicia el proceso de transformación que parece casi mágico, convirtiendo esa cáscara lechosa que tiene aspecto esférico en un instrumento tradicional de la música llanera como el furruco, la cirrampla, maracas y la bandola.


Tal y como lo hacían sus ancestros; los indígenas, él aprovecha los materiales producidos por la misma naturaleza para crear instrumentos y artesanías que rescatan las tradicionales del llano y el campo.

“Trabajo con diferentes materiales como los huesos de la vaca, el cuerno, el cuero, semillas, raíces y el totumo, con este último tengo mayor afinidad porque es un fruto que se da en la Orinoquía, en nuestro territorio y fue utilizado hace muchos años para hacer los instrumentos tradicionales”, dice el artesano.

Avelino Moreno nació en Tauramena, Casanare y cuando se le pregunta la razón por la cual se ha dedicado los últimos 13 años de su vida a conservar la labor artesanal explica que hace parte de sus raíces e infancia, aquella vivida en el campo practicando el trabajo de llano desde niño, fabricando cucharas de madera con su cuchillo y dibujando con el carbón que se usaba para cocinar.

“Hubo una situación muy particular porque de ocho hermanos a mí me correspondió encárgame de la cocina y en ese tiempo libre que me quedaba yo me dedicaba a hacer actividades que me acercaron a la artesanía, como hacer collares con huesos y cucharas de palo”, recuerda con afecto aquella época de antaño.

Cuando tenía 13 años hizo su primer instrumento con una tabla de cedro, fue un cuatro tallado por sus propias manos y para las cuerdas utiliza el tejido de un chinchorro. Años después utilizo un totumo, una corta vara de madera y las semillas de capacho para fabricar sus primeras maracas.

Trabajó como maestro de construcción y en varios oficios hasta el año 2008, cuando se dedicó de manera permanente a su vocación y desde dicha época fundó Artesanías Típicas Avelino Moreno, el taller donde crea y comercializa diversos productos a base de la materia prima que proporciona la fauna y flora del llano.

Se ha convertido en un referente de la artesanía en Casanare y en la última década ha viajado junto con sus creaciones a diferentes municipios del país como Aguazul, Maní, Yopal, Monterrey, Villanueva, Villavicencio, Puerto López, Arauca, Bogotá, Medellín, Cartagena, Guaviare e Ibagué.

Avelino está convencido de que el éxito de su empresa ha sido el amor con el que crea cada uno de los productos que ofrece.

El amor y el respeto por una cultura le hace a uno desarrollar artesanías originales, auténticas y únicas, pero también estéticamente agradables con un acabado de alta calidad”, aseguró el llanero.

La entrega con la que se ha dedicado a su oficio lo han llevado a rescatar un instrumento autóctono del folclor lanero casi extinto como la cirrampla, que costa de una vara de madera, la cual tiene atada una cuerda a lo largo y como caja de resonancia se usa la boca.


La cirrampla paso al olvido con la llegada de algunos instrumentos que ahora son insignias del joropo, sin embargo, Avelino le ha dado una luz de esperanza para que no desaparezca. Realizó algunas adaptaciones, utilizo un pequeño totumo con una tapa de cuero para crear la caja de resonancia, con el objetivo de hacer el instrumento más cómodo e higiénico.

Avelino ha sido testigo de cómo las personas se han interesado nuevamente en la cirrampla, tanto que ha realizado envíos a otros lugares del país y el mundo, de hecho, uno de sus clientes adquirió una cirrampla para llevarla a los Ángeles, California. Actualmente, trabaja para que sea considerado un instrumento insignia del llano, enseñando en las instituciones educativas de su departamento la importancia de conservar las tradiciones a través de la artesanía.


Los interesados en visitar a Avelino Moreno y conocer la variedad de productos artesanales que ofrece pueden comunicarse a la línea

310 562 323.