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Villavicense alcanza Juegos Nacionales en Judo


La siguiente crónica deportiva narra la historia de Andrés Rojas, un joven luchador, que se proyecta como un campeón representativo de la ciudad de Villavicencio.


Mi vida deportiva empezó a la edad de once años, cuando comencé entrenar basquetbol en el equipo de los suburbios donde vivía. Lo hacía gracias a las enseñanzas de mi madre sobre la importancia de practicar un deporte, de ejercitar el cuerpo para tener un equilibrio sano con la vida. Luego de encestar muchos puntos en mi niñez, tuve una experiencia reveladora sobre lo que podía ser mi destino.

Un día, en mis años de colegio, uno de mis compañeros de clase llevó unos guantes de boxeo a la institución. En medio de una hora libre, nos dispusimos a jugar luchas al estilo callejero sin saber mucho sobre técnicas ofensivas. Fue en esos momentos cuando descubrí el talento que tenía para asestar golpes. Al lanzar una serie desmedida de puños, podía apreciar como la adrenalina crecía dentro de mis venas y como el viento se cortaba al rozar mis brazos; aquella sensación me generó tanto bienestar, que al instante supe que estaba hecho para entrenar deportes de combate cuerpo a cuerpo.


Después de este acontecimiento y de muchos otros parecidos, me inscribí a una liga de boxeo en el Departamento del Meta, alrededor del año 2011, cuando tenía dieciséis años. Luego de esto, pasé a entrenar artes marciales mixtas, las cuales siempre me han generado una mayor empatía con mis personalidad, ya que son las que más representan mi estilo como luchador, pues me bridan una alta variedad de técnicas para combatir.

Estos entrenamientos estaban llenos de sudor, gallardía y heridas. Le dedicaba demasiada sangre a la rutina, eran horas interminables de flexiones, abdominales y pesas. Todo este dolor, era necesario para poder dominar con perfección las artes bélicas, por eso nunca desistí ante un sufrimiento corporal, porque sabía que estaba obteniendo una recompensa para mi alma guerrera.

Sin embargo, mi historia se tornaría más intrépida la semana que descubrí la energía del Judo. Solo entrené este deporte durante una semana y eso bastó para ser seleccionado como miembro de un equipo especial que iría a una competencia en la ciudad caleña, en la cual gané una medalla de bronce en la categoría ‘sub 25’.


Desde ese momento, el Judo transformó una gran parte de mi vida, llevándome a dejar ciertas actividades para lograr mantener una vida sana y clasificar a los Juegos Nacionales de Cali en el año 2013, en los cuales terminé de sexto; cosa que nunca habían hecho los deportistas metenses, quienes no habían logrado quedar siquiera entre los 10 primeros puestos.

Seguí entrenando y terminé de sub-campeón en Bucaramanga para mediados del dos mil trece. Luego, en ese mismo periodo de tiempo, en otro torneo realizado en la capital de la salsa, logré alcanzar el título de campeón.

A principios del 2014, hice parte de un club de artes marciales mixtas llamado “Xtreme MMA”, en el que trabajé con voluntad de hierro para una competencia llamada “Grand Prix Challenge”, la cual contó con participación de estrellas de la UFC como Jon Bones Jones. Para el mes de Junio, de ese mismo año, la Federación Colombiana de Sambo, me otorgó el título de campeón en la modalidad de “Sambo Combat, en la capital del Valle del Cauca.