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“Los Carreritos”, los pequeños declamadores y copleros llaneros


Los cantos de trabajo de llano fueron incluidos desde el 2017 en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad que requiere medidas urgentes de salvaguardia. Néstor Enrique Carrero reconoce que estas prácticas inmemoriales asociadas al arreo y ordeño del ganado están en peligro de desaparición, motivo por el cual desde hace más de 10 años se ha dedicado a transmitir ese conocimiento a sus hijos y demás personas.


Néstor Carrero es oriundo de Puerto Rondón; Arauca, se formó en los grandes hatos en Casanare trabajando de mensual y becerrero, así fue como desde niño aprendió las labores y costumbres del llano. Hizo parte del ejército nacional de Colombia, actualmente es gestor cultural, compositor, cantante, declamador y coplero del folclor llanero, padre de tres hijos orgullosos de sus raíces; Laura Sofía Carrero Franco de 14 años, Camilo Andrés Carrero Franco de 9 años y Juan Sebastián Carrero Franco de 6 años, los últimos dos conocidos como “Los Carreritos”.

Camilo Andrés y Juan Sebastián nacieron en Villavicencio y desde la corta edad de cuatro años, ambos mostraron gran interés por la cultura de la Orinoquía, su música y tradiciones. Desde el 2019 han conquistado corazones interpretando canciones y haciendo shows de contrapunteo, donde destacan el amor por la tierra que los ha visto crecer.

“Juan Sebastián y Camilo Andrés son niños supremamente apasionados por el folclor llanero. Ambos bailan, cantan, contrapuntean y en estos momentos están aprendiendo a tocar la bandola”, le dijo Néstor Carrero a We Love Villavo.

A pesar de ser unos niños, en tarima han sorprendido con la destreza y gallardía con la que sueltan al aire sus versos con rima, rapidez y melodía. Han participado en diferentes eventos y concursos infantiles en el Meta, también se presentaron en la Vitrina Turística de Anato 2020 y fueron los encargados de dar apertura al Torneo Internacional del Joropo del pasado año junto con la Academia Danzat, con su director Diego Rojas, de la cual expresan estar muy agradecidos por tan excelente oportunidad.

“Cuando estuvieron en Corferias, en Bogotá fueron la sensación. En ese momento tenían 5 y 8 años, en donde demostraron su pasión, destreza y profesionalismo al realizar un show de contrapunteo y baile tradicional del joropo, el niño más pequeño salió entonando el canto de cabrestero, con el que sorprendió al alcalde Felipe Harman, al gobernador del Meta, Juan Guillermo Zuluaga y al público en general”, recordó el padre de los pequeños artistas.

Néstor Carrero asegura que la música es un talento heredado de sus abuelos, pero el amor por la cultura llanera también hace parte del legado familiar y de una motivación personal, que nació tras evidenciar cómo las costumbres culturales se han desaparecido con el tiempo.

“Mis hijos están aprendiendo a tocar bandola y cuatro en el Instituto de Cultura Departamental del Meta, e invito principalmente a los niños y jóvenes a acudir a este tipo de actividades musicales, para que nuestra cultura siga trascendiendo en las nuevas generaciones”

Para Néstor las expresiones culturales se heredan y se custodian al interior de las familias, por tanto, nace la idea de que sus hijos sean un ejemplo de cómo se puede preservar las tradiciones llaneras, por medio de la unión familiar. Actualmente “Los Carreritos” dedican sus días a estudiar y a continuar reforzando sus conocimientos artísticos para ser unos auténticos representantes del folclor