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La fiesta ecuestre más representativa de Colombia cumplió 286 años de historia


El 14 de noviembre San Martín fue el epicentro de la cultura, porque en dicho día se realizaron las Cuadrillas, que más allá de ser una fiesta y espectáculo equino, es uno de los eventos más importantes para la tradición y memoria de los llanos, principalmente para el municipio más longevo del departamento del Meta.


Se trata de una serie de diez juegos ejecutados a caballo que representan los enfrentamientos entre Galanes, Moros, Guahibos y Cachaceros, y que se vienen haciendo anualmente desde 1735 como una tradición ancestral.

“Pertenezco a las Cuadrillas desde hace 41 años porque mi padre también jugó en el grupo de los Moros y fue cabecilla por más de 42 años. Es decir, hace parte de la descendencia, motivo por el cual mis hermanos y hasta mis sobrinos juegan las cuadrillas”, explicó Darío Manrique Herrera, quien es cabecilla de los Moros desde hace 25 años.

Para Darío Manrique, el ballet ecuestre más grande del mundo es relevante porque es la manifestación cultural más significativa de un territorio, un legado que representa la época de las batallas por el dominio del territorio.

Yo me siento como un actor de ver que estoy representando aquellas batallas, aquellas memorias enseñadas por el padre Gabino de Balboa, el misionero qué creó los juegos que hoy en día continuamos practicando”, expresó el líder de los Moros.

José Abel Carrillo, uno de los bailadores de joropo más reconocidos de los llanos orientales y miembro de los Guahibos, actualmente el cabecilla, aseguró en entrevista con We Love Villavo que las cuadrillas deben ser consideradas patrimonio no solo para el Meta y Colombia, también para Latinoamérica.

“Es un juego que representa la conquista de todos porque fueron los españoles que trajeron a los negros africanos, también llegaron los árabes y se encontraron con los indígenas que eran quienes habitaban América, lo que convierte a las cuadrillas en un juego muy importante porque es la representación de como se mezcló nuestra raza”, señaló José Abel Carrillo, conocido como la Cotiza de Oro.

Las Cuadrillas poseen una esencia religiosa, por ello inician en la iglesia para sacar el Santo Patrono San Martín de Tours y cargarlo hasta la plaza, donde saludan al pueblo, las autoridades eclesiásticas y militares, solicitando permiso para que los dejen empezar con la tradicional práctica. Un evento que comprende 10 juegos y tiene una duración aproximada de 5 horas.

Participan un total de 48 jinetes, 12 de ellos son los cabecillas o líderes, quienes son portadores de la tradición desde hace varias décadas. Con los años se han implementado nuevas reglas, con el objetivo de hacer más profesional y participativo el juego, de esta forma actualmente cada cuadrilla posee tres miembros que se encargan de reemplazar o sustituir a los que se encuentren cansados.

Las cuadrillas poseen trajes con colores distintivos: los Galanes o españoles, van de blanco, al igual que su caballo; los Moros o árabes, llevan trajes amarillos y turbante blanco; los Cachaceros o negros utilizan máscaras hechas con partes de animales de la región y sus vestidos negros, mientras que los Guahibos o indios se identifican con el color rojo y sus largos plumajes.

Diego Andrés Rey, quien es jinete de los Galanes desde hace 20 años, menciona que el objetivo de los sanmartineros es que sean reconocidas por todos los colombianos y extranjeros que visiten el país.

“Queremos que las Cuadrillas de San Martín que son patrimonio sean reconocidos a nivel nacional e internacional como lo son las Feria de las Flores, el Carnaval de Barranquilla o el Carnaval de Blancos y Negros”, puntualizó.


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