Juan José Florián representará a Colombia en el Panamericano de Paraciclismo en Brasil
El departamento del Meta vio crecer a Juan José Florián, un deportista con grandes habilidades; constancia, resiliencia y una disciplina de acero que le ha permitido posicionarse como uno de los paraciclistas más importantes del país. De hecho, representará al país en el Campeonato Panamericano de Paraciclismo de Pista y Ruta que se realizará del 16 al 20 de marzo en Maringá, Brasil.
Todos los días se coloca su traje de ciclista y se monta en su caballo de acero para inspirar al mundo con su historia de vida, tan impactante que algunos lo consideran un superhéroe, pero no es como Superman que posee el poder de volar, tampoco como Iron Man que tiene fuerza sobrehumana, es Mochoman, que cuenta con la capacidad de pedalear por sus sueños y derribar los estigmas frente a la discapacidad.
Juanjo, como le dicen sus amigos cercanos y familiares, nació Puerto Berrío (Antioquia), pero es llanero por adopción porque creció en el municipio de Granada, Meta, donde actualmente reside junto con su familia.
Su niñez en un municipio apartado, olvidado por el estado y oculto por el conflicto armado lo llevó a ser uno de los 18.677 niños y niñas que fueron reclutados por las FARC-EP, pero aquello no lo detuvo y antes de cumplir el año logró escapar para posteriormente ingresar al Ejército Nacional.
Cuando cumplió 11 años como soldado la tragedia volvió a tocar las puertas de su casa, esta vez en forma de paquete, el cual contenía un artefacto explosivo que iba dirigido a su madre, quien se había negado a pagar a las FARC lo que se conoce como “la vacuna”.
Ese día sufrió múltiples amputaciones, perdió sus dos brazos a la altura de los codos, al igual que la pierna derecha y la visión de su ojo derecho. Además, quedó con disminución auditiva y sufrió quemaduras de segundo y tercer grado.
De la depresión y la ansiedad luego de ese fatídico suceso solo lo puedo salvar el deporte, porque dentro de sus terapias conoció la natación y fue en el agua que poco a poco pudo lavar sus heridas emocionales que le dejó la guerra y “volver a nacer”, como él mismo explica.
Ganó doce medallas de oro en competiciones nacionales e internacionales en estilo mariposa, su especialidad. Aunque dominaba este deporte, sus constantes ganas de superarse lo llevaron al ciclismo.
“En el 2017 me entra la locura por la bicicleta, porque por mi condición es algo muy complejo. En muchas ocasiones me dijeron que era muy difícil, aun así, contra todo pronóstico quise hacerlo y arranque ese sueño grande de querer competir”, le dijo a We Love Villavo “Mochoman”.
Tuvo que adaptar su cicla, porque debido a la lesión tan compleja que padece pertenece a la categoría C1, integrada solo p