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Daivi Martínez y su labor en grandes producciones como World of Stories de Sony


We Love Villavo entrevistó al músico e ingeniero de sonido colombiano Daivi Martínez acerca de su destacada labor artística y técnica en el campo del sonido, a propósito de su participación en producciones como Aperture: A World of Stories, que en su próxima versión incluirá y exaltará los parajes maravillosos de la Orinoquía y las llanuras de Colombia.


Martínez ha participado y dejado su sello como diseñador de sonido, compositor musical y sonidista en numerosas producciones audiovisuales de trascendencia internacional entre las que se encuentran:


Aperture:

A World of Stories, serie hecha por Sony y rodada en 5 países en colaboración con el New York Times y la World Photography Organisation. Para esta producción, Daivi Martínez tuvo un rol determinante en la reconstrucción, a través del sonido, de muchas de las locaciones remotas y situaciones particulares registradas por la cámara, garantizando a la audiencia una experiencia verosímil e inmersiva, que se sobrepuso finalmente a los retos logísticos y de acceso enfrentados en campo.

Uno de esos retos fue el de plasmar en primera persona el Holi Festival, que celebra en India el inicio de la primavera con un estallido de euforia, agua y colores en las calles. Las muchedumbres, el ruido, el agua y el polvo de color lanzados por doquier, hicieron imposible obtener un registro de sonido ideal, generando la necesidad de recrearlo en post-producción, logrando que el espectador se sintiera realmente haciendo parte de estas eufóricas escenas.


Fueron múltiples las horas que Daivi Martínez pasó escuchando grabaciones de cámara, revisando material de archivo y comparándolo con los relatos de gente que ha asistido al festival para producir un sonido que se acercara a la realidad. Una vez entendió como re-crearlo, empezó a realizar una extracción minuciosa de pequeños fragmentos de todas estas fuentes para la construcción capa por capa de la pieza final; de tal manera que siendo este un capítulo determinante para la narrativa de la serie, era crucial poder representar a la perfección la experiencia completa del Holi.

Sueños de Outsü:

Proyectada en el Festival de Cannes en su versión 2019 y ganadora del premio a mejor corto documental de habla hispana en el Festival Libélula Dorada celebrado en República Dominicana. La grabación, que tuvo lugar en el desierto de La Guajira, convierte la locación de rodaje en un ambiente hostil para obtener el material sonoro deseado. Las habilidades y conocimientos de Daivi Martínez sobre diversidad de micrófonos, estrategias de captura de diálogos y ambientes, así como su experiencia de campo en situaciones similares en rodajes profesionales, lo hicieron el candidato ideal que pudo llevar a cabo con éxito la producción de una pieza que despertaría la admiración por la gran dificultad técnica implicada.

A Photograph Dies:

documental acerca del fotógrafo francés y profesor de la Universidad de Berkeley California, Jean Paul Bourdier y su trabajo centrado en las intersecciones de entornos naturales y cuerpos humanos y estrenada en el año 2017 en Chico, California.


En este documental, Martínez conectó narrativamente escenas surreales entre la danza, la pintura, la fotografía, el video y la música, creando un flamenco que es considerado la cúspide dramatúrgica del film. De manera poco ortodoxa al proceso que suelen seguir las producciones en su fase de edición y postproducción, para esta película la columna narrativa fue elaborada a partir de poemas y pequeñas frases escritas por Jean-Paul Bourdier, mismas que en un principio constituían para el equipo de post-producción tan solo un material de apoyo.


Sin embargo las recopiló, organizó y les encontró un sentido narrativo; una propuesta que posteriormente le condujo al equipo de edición y se convirtió en la estructura de postproducción para un proyecto final que escapa a la narrativa tradicional de un documental audiovisual.


Es esta entonces una película que se editó en función del sonido antes que de la imagen, lo cual influye profundamente en co este artista se empieza a relacionar con sus posteriores proyectos audiovisuales y garantizará el reconocimiento de los mismos por parte de sus pares.

Daivi Martínez además ha estado a cargo durante años del sonido en vivo y la producción técnica de Nicolás y Los Fumadores, una de las bandas más populares de la escena alternativa en Colombia. Con ellos ha hecho presencia en muchos de los escenarios más importantes del país, entre los que se destacan el Festival Estéreo Picnic en su versión 2019 y el Movistar Arena, como parte del cartel encabezado por la banda mexicana Zoé.


Con esta agrupación, Martínez se volvió un eje central en la realización de diferentes eventos con los que recorrieron el país y se describe como “el ingeniero de sonido de una banda en crecimiento que se convirtió en una sola familia, a la cual se la termina conociendo profundamente y frente a la cual, hay una enorme dosis de responsabilidad para cuidar cada detalle técnico, para anticipar cualquier imprevisto, para mantener los estándares de calidad y velar por el bienestar de sus integrantes; en resumen, tener la capacidad de sobrepasar los altibajos emocionales y/o logísticos para asegurar un momento de felicidad a las personas para quienes en realidad se hace todo aquello: la audiencia”.

Incluso a través de la distancia, “Los Fumis” como los llama con cariño, siguen depositando en él toda su confianza, sosteniendo extensas sesiones de retroalimentación sobre la producción de nuevos trabajos de la banda antes de ser lanzados al público.

La popularización del internet, los programas de descarga de archivosP2P y el nacimiento de YouTube en la primera década de este siglo cambiaron permanentemente la forma en que las personas acceden y consumen música.

En palabras de Martínez: “Fue un tiempo de descubrimientos. Cada canción llevaba a otra, y esta a su vez a otra. Permitirte esa búsqueda musical siendo un adolescente, a través de una disponibilidad casi ilimitada de opciones, realmente impacta tu vida en mayor o menor medida”, nos cuenta. Sin embargo, y a pesar de esta inclinación hacia la música, no sería sino un episodio específico en su vida, lo que marcaría para él un punto de inflexión.

WLV: Daivi, ¿Dónde nace su interés por el sonido?


DM: Para muchos quienes nos dedicamos a este oficio en cualquiera de sus ramas, la música fue la puerta de entrada. Cuando tenía aproximadamente trece o catorce años de edad, un canal de televisión especializado en contenido musical transmitía un documental con una sencilla premisa: tomar en cada capítulo un álbum icónico en la historia de la música y a través de entrevistas con los involucrados, contar como fue hecha cada canción. Resultó para mí revelador conocer a ese nivel de detalle lo que rodea la concepción de un trabajo musical, pero sobre todo reconocer por primera vez la existencia de las personas que dentro de un estudio de grabación tuvieron un rol determinante, moldeando el sonido de épocas enteras. Fue en ese momento en que supe que había adquirido un sentido, un propósito, participar en el proceso de hacer realidad, volver palpable todo aquello que de otra forma seguiría siendo una abstracción o tan sólo unas ideas ahogándose en un infinito mar de posibilidades creativas.


WLV: ¿Cómo se dio el salto entre la música, o la grabación de estudio y el sonido para medios audiovisuales, y el sonido en vivo en el cual ha estado el centro de su carrera?


DM: Pienso que siempre he estado interesado en el proceso mediante el cual las cosas son hechas. Me interesaba conocer una forma de materializar las ideas que no tenía que ver con el oficio tradicional dentro del estudio de grabación. Pero realmente todo inicia cuando un grupo de amigos me invita a grabar el sonido de un cortometraje. Es bien conocido el dicho que “el cine se hace entre amigos” y así comenzó lo que sería una larga carrera de aprendizaje y crecimiento profesional; ya conocía de grabación en estudio, ahora necesitaba comenzar a aplicar esos mismos conocimientos en el trabajo de campo. Finalmente resultó ser más interesante para mí la satisfacción que produce hacer el trabajo en la escena misma y ser parte de ese engranaje que produce una pieza completa hecha con la intervención de muchas manos, lo cual mantiene mi pasión por la realización sonora.

WLV: ¿Qué proceso ocurre a la hora de enfrentarse a un nuevo proyecto? ¿Cómo aborda usted la musicalización de una pieza?


DM: Lo más importante para mí es sentarme a conversar con los directores. Nadie te puede hablar mejor de un proyecto que las personas que todos los días están respirando una idea, intento tener conversaciones profundas sobre sus intereses, referentes y reflexiones. Por ejemplo, entender qué tipo de música ha inspirado a un creativo me permite tener una base sólida con la que puedo construir un segmento de musicalización; “A Photograph Dies” es un gran ejemplo de ello. Hablando con el director me di cuenta que para él en ese momento era muy importante el referente de la danza. Durante el rodaje se había decidido grabar una danza en el desierto; una toma que casi termina olvidada dentro del B-Roll de la producción. La modelo estaba bailando con música electrónica para tener algo de ritmo en el fondo, pero esto era sólo debido a que no tenían señal y no había otra música disponible.

Era una buena toma e inmediatamente pensé: “aquí vendría muy bien un flamenco”. Es algo que está totalmente sacado del contexto, pues la escena de por sí ya es muy “marciana”, y al adicionarle una pieza musical que tome elementos del flamenco ayudaría a que la escena se convierta en un performance de “renacimiento”, después que el fotógrafo Jean-Paul había fracasado en su intento por conseguir la foto perfecta. Así, una toma que casi termina olvidada en un disco duro se convierte en la escena más icónica del documental, recuperando la esperanza y dándole el giro narrativo necesario para terminar la historia.


Después de estas conversaciones, que tienden una parte larga de mi trabajo, viene la ejecución de las ideas, discutirlas en conjunto con el departamento creativo y post-producción, realizar los acabados y entregar el track final para montaje. Pero claro, esto puede variar de obra en obra, pues cada una es tratada de manera personalizada e independiente.

WLV: ¿Qué considera que le destaca entre sus pares, o a su trabajo por encima del de otros profesionales en su campo?


DM: En lo personal me gusta poder acompañar cada proyecto desde que es una idea “sin forma”, hasta el día en que es un trabajo terminado. Es un proceso largo, extenuante, es una constante lluvia de ideas y bocetos en el aire, pero finalmente esto es lo que ha hecho que los directores con los que he trabajado vuelvan una y otra vez a trabajar conmigo en proyectos cada vez más grandes. Muy pocas personas tienen la oportunidad y el interés de acompañar un proyecto desde el sonido en su concepción y realización hasta su propia divulgación.

“Si ya logramos algo que parecía imposible, ahora vamos a enfrentarnos a lo que actualmente aparenta ser irrealizable”.

WLV: ¿Cuál es el camino a seguir después de estos éxitos internacionales para un artista como Daivi Martínez?


DM: En este momento estamos terminando la pre-producción de “Aperture: A World of Stories II”. Esta segunda temporada nos va a llevar a más lugares, con mayores retos a nivel sonoro, porque eso es lo que hacemos: si ya logramos algo que parecía imposible, ahora vamos a enfrentarnos a lo que actualmente aparenta ser irrealizable.

Por motivos de confidencialidad no puedo adelantar mucho más, pero sí que este proyecto estará sumergido en la idea de aquello que significa ser artista en un mundo donde se producen millones de imágenes diarias, en el que atravesamos una pandemia que nos hizo replantear lo que significa movernos al viajar y en el que estamos viendo el nacimiento de la producción de imágenes a punta de inteligencia artificial.


¿Ahora cómo es el sonido de esto?, se preguntarán. Hemos pasado horas con el equipo creativo discutiendo las posibilidades, explorando diferentes etapas para la producción y desde este momento entendiendo como va a ser la post-producción de un proyecto de tan gran magnitud. Lo que venga después para mí espero siga incluyendo viajar y apoyar proyectos que me apasionan para darles vida a través de la música y persuadir al espectador por medio del sonido.

“El profesionalismo, la creatividad y las habilidades de Daivi impactan de manera contundente y positiva a los equipos con los que interactúa. Su paso por el Centro de Gestión Cultural de la Universidad Javeriana favoreció un ambiente recursivo y propositivo en el desarrollo de eventos culturales desde el área técnica. Además, su actitud fresca y divertida aliviana momentos de tensión colectiva y genera un entorno muy agradable”, Mencionó Carolina Gómez Directora del Centro de Gestión Cultural Pontificia Universidad Javeriana.

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